Sístole, diástole. La subida previa a la bajada. El acelerón que te obliga a frenar después. Regreso cargado, pero ligero, presto. Eso sólo si a esto se le puede llamar regreso, porque yo jamás me he ido a ningún sitio. Llámame amanecer, pero sin el naranja. El fluir de un río. Oh, eso si es clase.
BUM, el satélite vuelve a funcionar, y ahora lo manejo mejor. Bueno, igual, que es suficiente. Que coño, yo lo que necesito es un día de césped. Brindemos por esos días de césped.
Porque en el cesped no hay acelerones, no tantos como en el resto del día, no hay acción. Acción que simplemente, disfrutas, a tu manera. Bajo la lluvia con mi paraguas legendario, o buscando la polar, o simplemente tumbado en el césped. Vale, olvidad lo de antes, en un cesped puede haber de todo. Todo depende de los factores.
Pero si, necesito algo que me marque y lo necesito ya, porque no se, me siento extraño. No, no es la silla, la silla es cómoda. Soy yo. Algo me pasa.
No os hace gracia la gente que pone ahí diálogos imaginarios en plan de amor y tal tipo "+Pero tu le quieres noseque? -No le quiero le amo y polladas varias". JAJAJAJAJA
Todos sabemos que hablais solos/as, no me vais a convencer. Ni siquiera por twitter.
Venga va, buenas noches por la mañana.
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