Vueltas a la cama, a la plaza, a la cabeza y a vuestros ojos. Sabor amargo, dulce, agrio. Llego al margen y sigo escribiendo en la mesa, mi mente queda impresa. Parte de ella, todo es mucho más difícil de como lo ves. Eso si llegas a ver algo. Pero bueno, aqui seguimos, otra más, horas, días meses y épocas. La adaptación es muy cierta. Cada segundo, cada impacto, cada caída, te levanta aún más. La coraza de tortuga nunca valió, pero siempre es bueno creer en algo no?
Ya es bastante tarde para eso. Y para muchas otras cosas. Perspectivas cambiantes como posiciones, o mejor viceversa. Hasta que dejas de ver el punto de vista, y ya no te queda referencia alguna. Estas peor que un robot lunar. O más lejos y frio. Si, el hielo se funde, pero hay cosas que aún no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario