No ves la fractura pero escuchas las grietas, grietas de algo débil, a la merced de la naturaleza. Algo que acabará roto, quebrado, si queda algo. Caminas, o mejor dicho caminabas con confianza, porque sabías que no podías caerte con lo que tenías abajo apoyandote. Pero ahora resulta que hasta el cielo se te viene encima sin más remedio que "pisar flojito", una vez que sabes que la misma caída de una canica te tirará quién sabe donde. Falta de conocimiento, pero pocas ansias de descubrir. Más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer y más cuando lo ves venir, te lo esperas, que ya es costumbre eso de esperar. Pero a mi no me gusta esperar, y por eso llego tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario