Solo voy con mi pena. Sola va mi condena. Solo se ha quedado mi espiritu infantil, aquel que me repetia hasta la saciedad que tenia que jugar y disfrutar. Aquel que queria a todos y era muy cariñoso. Aquel que no tenía preocupaciones. Me preocupa que se haya ido, porque es el inicio del fin de lo que una vez fui yo, de lo que tanto cambie por todos, por no joderla nunca, algo que parece que hice en vano ya que parece que todo lo malo lo hago yo. Y si de malas acciones hablamos, parezco un imán. Pero uno bueno. Que paradójico, un buen iman de cosas malas. Sería apropiado mandarlo por correo a Nueva Zelanda, pero el transporte es caro y no hablemos de aduanas. Porque nadie quiere tenerlo cerca.
Por otra parte de los errores se aprende, y aunque no quiero perder mi yo sé que ahora todo sera mas fácil. Menos pensado. Estare mas liberado, menos atado. Mas facilidad para atar los cabos sueltos, y sellar las juntas. Hasta que acabe siendo sumergible, como un submarino
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viernes, 27 de diciembre de 2013
Submarine.
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