Control. Control. Control.
(No) es eso.
(No) completamente.
Pero miré arriba y creí que eran estrellas, aún viendo los tenues destellos del amanecer por encima tuya. Podrían ser los efectos del aplastamiento craneal, pero lo dudo. Me encanta tenerlo todo bajo control. Me apasiona no hacerlo.
Curioso, el teatro. Nunca deja de ser ficción, o eso me explicaron. Es complicado resistir con una imaginación tan poderosa. Complicado, como posar bajo un verde manto de zarzas. Dulce escozor, arropado por arañazos. Por mucho calor que desprenda jamás saldré ardiendo. Gracias de nuevo, sangre fría.
Sangre fría para darle la vuelta a la peor partida de hold'em de la historia, sólo para demostrar que eres el mejor jugador.
No sé a qué sabe esa victoria. Al tenerte en frente supe que no gané sólo. Sin embargo, trataré de dejar la inteligencia emocional de lado. Me sigue fascinando el cambio en esos ojos, y dudo que cambie aún siendo un joven aprendiz.
Deberías haber conocido el precio del mal. Ahora estás aquí. Aunque huela a domingo, aunque no veamos nada.
Bienvenidos a la primavera
Y la brisa es fresca aunque el Sol desgaste mi pelo.
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