Tal vez sea un romantico en el siglo XXI. O simplemente selenita. Tal vez sea tan cambiante que nadie me reconozca si me ha conocido. Tal vez sean todo delirios. O que lo que recordaba de mi se apague. Pero quien coño soy. Y por qué. Es la pregunta más buscada.
Del millón de motivos que tengo para dejar de fiarme de mí mismo antes de que el resto se dé cuenta. Del sentimiento de caida justo cuando suena el despertador. Del Sol partiéndose por la tarde. Agotado. Hinchado. Dejando sombras sangrantes en las nubes. Dejando a lo desconocido entrar por unas horas.
Ahora me doy cuenta de lo que echo de menos el invierno. Y me esperan 3 meses de nuevo infierno.
Abriré una cerveza bien fría por mí. Por que mis hijos no se queden huérfanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario