Tantas de la mañana, ojitos abiertos mas bien por obligación. Pobrecitos.
No se ni como me aguantan, después de lo que han visto ya. De lo que os han visto hacer.
Después de tantas guerras frías empezadas y de tantas calientes por terminar. De tantas frases pensadas. De tantas dichas...
De tantas miradas recibidas, sostenidas, apartadas, enviadas, vistas, asimiladas. Tanto por tan poco. No solo diferencian los colores ya; estos saben. Demasiado. Bien enseñados están. Espero que no me abandonen, porque les debo mucho. Y espero que estén a gusto.
Así que ya sabes, la próxima vez que me veas y te mire, dales las gracias. Y muestrales algo en condiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario