Seguidores

sábado, 14 de diciembre de 2013

En un único punto

El mismo lugar. La misma foto. El mismo párrafo. El mismo mensaje. La misma idea. Y tantas diferencias. Tu felicidad y tu tristeza, tu conmoción y tu pasibilidad. Ay, la pasibilidad. Yo por desgracia no se que es eso.
No puede ser que haya tanto contraste, no es lógico. Es absurdo. Últimamente todo es absurdo. Y por muchas veces que me lo replantee me da igual, porque sigo haciendo las mismas gilipolleces que al principio. Que siempre. Los mismos putos errores, que espero que al final me lleven a buen puerto. Tomaroslo con filosofía porque yo ya no pienso hacerlo. Ya no intento pensar nada. Si una cosa he aprendido, es que pensar duele. No por fuera, si por dentro. Ya los cascos no sirven como aislante del mundo, hace falta subir más la música, hasta no oírme a mi mismo. No quiero oírme. No quiero planificar, ni recordar. Vamos a improvisar

A evitar la autodestrucción, a conseguir una semilla que no crezca por magia, pero que me vaya dando la vida. La calma. Esa que dicen que viene después de la tormenta. Pero yo sólo escucho truenos, y eso es algo de lo que ni la música me aísla. A eso sigo expuesto

No hay comentarios:

Publicar un comentario