Seguidores

martes, 22 de octubre de 2013

Mañana, cuando la guerra empiece.

Ese segundo congelado, eterno. El que no quieres repetir. El que sabes que va a venir. Intentas prepararte, intentas ser fuerte, intentas adelantarte. Pero esque esto ni con años de entrenamiento, esto no es equivocarse y repetir, esto es un segundo. Un eterno y a la vez breve segundo. Un filósofo puede preguntarte que es un segundo, yo digo que es ese instante, ya que la percepción del tiempo es tuya. Y mañana, cuando la guerra empiece, será el más largo de tu existencia. Pero bueno, hoy sigue siendo hoy y mañana mañana, y nos queda tiempo para pensar... O para intentarlo.
Para pensar como actuar, para saber interpretar, para prevenir al resto. Y como no servirá, acabarás improvisando, como en todo. Más valdría aprender eso, a improvisar bien. En toda guerra siempre se improvisa

Las guerras vienen y van, pero mis soldados son eternos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario